"El hecho de que las drogas psicodélicas inducen una sensibilidad acrecentada a las energías sutiles psíquicas y espirituales, y que aceleran el flujo de impresiones de los niveles más profundos de la conciencia, motiva preguntas acerca de qué manera pueden ser apropiadamente entendidas y manejadas. Obviamente, si estas energías no son guiadas, pueden hacer más mal que bien. La aplicación de las técnicas tradicionales de meditación del Yoga durante las experiencias psicodélicas provee una solución constructiva a este problema.
De acuerdo a la filosofía del yoga, el aspecto más espiritual y poderoso de la naturaleza del hombre es la facultad de la atención o conciencia. El aspecto más fundamental de la libre voluntad del hombre es la elección de en qué cosa él permite que su atención se pose. La atención siempre debe estar sobre algo, pero nosotros podemos elegir aquello en que permitimos que se pose.
El objetivo de todas las prácticas de yoga es descubrir y experimentar directamente lo que es la facultad de la atención o conciencia. El yogui busca conocer aquel principio por lo cual todo lo demás es conocido. Esta meta es alcanzada mediante la observación del observador o por medio de situar la atención en la atención en sí misma. En principio esto puede parecer muy abstracto y difícil de comprender en términos de aplicación práctica, pero hay métodos que funcionan, probados por el tiempo de uso, para alcanzar este estado de conciencia pura, que cuando son consistentemente aplicados y practicados producen resultados.
Debe recordarse durante una sesión psicodélica que las percepciones, pensamientos y alucinaciones que puedan ocurrir son creaciones de nuestra mente y conciencia y son filtradas a través de nuestro propio instrumento de percepción. Estas percepciones son patrones de nuestra propia energía psíquica. Le proporcionamos energía a aquellos pensamientos y sentimientos en los que posamos nuestra atención. Donde sea que nuestro poder de atención es enfocado, este genera energía mental y emocional en la forma de sus armónicos más bajos, energizando y alimentando los pensamientos y sentimientos en los que la atención se posa. Por lo tanto, la clave para mantener el control (no de una manera forzada) en una experiencia psicodélica es controlar el flujo de atención. Las experiencias que distraen pueden ser evitadas y el flujo de atención controlado apropiadamente por medio del uso de técnicas de meditación de Raja Yoga.
En este punto consideremos una regla básica aplicable en caso de paranoia u otras experiencias nada placenteras o atemorizantes bajo la influencia de una droga psicodélica: sea lo que sea que estés pensando, sintiendo o experimentando, está siendo experimentado por la conciencia dentro de vos. Entonces, sitúa tu atención completa en aquella conciencia que está experimentando aquello que te está sucediendo. De esta forma tu atención pasa de la percepción a tu misma conciencia, separándola de la percepción y retornándola a su propia y pura naturaleza. Estas formas de pensamiento destructivo son disipadas y se disuelven nuevamente de vuelta en la energía homogénea y vibratoria de la sustancia del plano de energía del cual fueron originalmente moldeadas. La poderosa luz liberada por la conciencia observándose a sí misma ayuda a disolver y disipar rápidamente las formas de pensamiento destructivo. Esto sucede porque los fuertes armónicos menores de la conciencia pura que son generados, cancelan las vibraciones discordantes y desfasadas de las formas de pensamientos destructivas.
Si la atención divaga mientras se practica cualquiera de estas técnicas de meditación, inmediatamente trae de vuelta tu atención de regreso al proceso de meditación, y hacé esto tantas veces como sea necesario hasta que la atención permanezca centrada en la forma particular de meditación que estés practicando. Los meditadores inexpertos tienen tendencia a luchar en contra de las distracciones, lo que se transforma en una distracción en si misma. La atención puede posarse solo en una cosa al mismo tiempo. Simplemente traela de regreso a aquello en que estabas meditando.
Otra forma de detener las distracciones es simplemente suspender temporalmente el proceso de respiración, sin inhalar ni exhalar. Dado que la respiración está íntimamente ligada a todos los procesos biológicos en el cuerpo, el instinto de supervivencia (desarrollado a lo largo de miles de millones de años de evolución) interrumpirá el flujo de atención hacia las distracciones y lo atraerá hacia el centro de la conciencia de la cesación de la respiración. Luego es fácil volver a respirar normalmente y centrar la atención en la forma de meditación que estaba siendo practicada. "
miércoles, 1 de abril de 2009
Yoga Psicodelico
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